En busca del lince ibérico
Durante la primavera pasada encontramos unas marcas territoriales antiguas e insólitas por estas tierras del sureste peninsular. Los indicios (deposiciones) apuntaban, por descarte, hacia el gato con pinceles en las orejas, el lince ibérico. Pocos minutos después no lograbamos fotografiar ni identificar, por un par de segundos, a un animal caminando entre la vegetación. Regresamos por la zona varias veces, encontrando nuevas deposiciones. Para resolver la incógnita colocamos una cámara de fototrampeo. Tras varios intentos, la máquina no obtuvo ningún resultado positivo. En todo caso y a pesar de diversos errores y dificultades que atienden al ángulo de colocación del objetivo de la cámara, la altura del mismo, su ubicación, la incidencia del viento, etc., la cámara ha capturado algunas imágenes interesantes.