28 de agosto de 2022

En busca del lince ibérico

    

Un buen día, durante esta primavera, encontramos unas marcas territoriales antiguas e insólitas por estas tierras del sureste peninsular. Los indicios apuntaban, por descarte, hacia el gato con pinceles en las orejas, el lince ibérico. Pocos minutos después no lograbamos fotografiar ni identificar, por un par de segundos, a un animal caminando entre la vegetación. Regresamos al lugar varias veces, encontrando nuevos indicios, todos antiguos. Para resolver la incógnita colocamos una cámara de fototrampeo. Tras varios intentos, la máquina no obtuvo ningún resultado positivo. Caso sin resolver, cerrado.  

A pesar de diversos errores y dificultades que atienden al ángulo de colocación del objetivo de la cámara, la altura del mismo, su ubicación, la incidencia del viento, etc., la cámara ha captado algunas imágenes interesantes. 

Carmelo Lara & Maite M-Q.

Las cámaras de luz infrarroja con "leds negros" son invisibles al ojo humano en la oscuridad, siendo imperceptibles para la mayoría de los animales. No es el caso del zorro. ¿Será que escucha algún mecanismo de la cámara al activarse?, ¿será que huele la presencia humana en la cámara?, ¿será que es capaz de ver la luz infrarroja de "leds negros"?  En fin, más sabe el zorro por viejo que por zorro, o al revés, quien sabe.

Humanos
Cámara detectada y no robada, un milagro.

El Lirón careto, de aspecto parecido a un ratón, y con un característico antifaz negro en la cara, es unos de los micromamiferos más peculiares y simpáticos de nuestra fauna. Es omnívoro, su cola -larga y poblada- hace de timón, esto le permite trepar y saltar entre las ramas de un árbol con destreza. Los lirones, de oído fino y vista aguda, actúan preferentemente por la noche.



Especie sin identificar

Mochuelo

Conejo


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