Joyas aladas y amapolas
¿Alguna vez has paseado cerca de un río y has visto un destello azul, verde o rojo brillante posado en una rama? No estás viendo hadas, sino a uno de los insectos más fascinantes y elegantes de nuestro planeta: los caballitos del diablo. La mayor parte de su vida transcurre bajo el agua en forma de ninfa, donde son cazadores implacables. Cuando llega el momento de su metamorfosis, trepan por el tallo de una planta, rompen su exoesqueleto y emergen como los seres alados y brillantes que tanto nos gusta fotografiar. Su presencia indica que el agua de ese ecosistema está limpia y bien oxigenada. A menudo paseamos por las orillas de nuestros ríos y llamamos libélula a cualquier insecto brillante que cruza el agua. Pero el mundo de los odonatos esconde matices fascinantes. Para no confundirlos nunca más, fíjate en su descanso. El caballito del diablo guarda sus alas hacia atrás, paralelas a su cuerpo fino y delicado, dándole un aspecto frágil. La libélula descansa normalmente con las ...