La vida secreta de cunetas y bordes de caminos
Caballitos del diablo llamados azulillas de estanque , moscas de las flores que simulan ser una avispa, pero no lo son, y mariposas llamadas blanquitas de la col adornan y enbellecen estos días los márgenes de caminos. Estas orillas y linderos son auténticos corredores de biodiversidad, pero solo en aquellos campos que escapan al uso indiscriminado de herbicidas e insecticidas. A lo largo de las estaciones, los márgenes de los caminos despliegan una sucesión de colores y aromas que actúan como un faro para la fauna. En estas franjas de terreno, a menudo ignoradas, la vida silvestre encuentra un refugio seguro frente a la uniformidad de los cultivos intensivos. En cualquier caso, como dice el dicho, la primavera, que cante o que llore, no viene nunca sin flores . La azulita de los estanques (Enallagma cyathigerum) es mucho más que un destello azul eléctrico en los días de verano. Detrás de su delicada apariencia de caballito del diablo se esconde un ciclo de vida sorprendente, adaptac...