La Sierra del Serral (Yecla) es un espacio natural declarado L.I.C. -Lugar de Interés Comunitario-. La cordillera, de aspecto aserrada, de laderas en pendiente pronunciada y con algunas dunas fósiles en el Cerro Mancebo, es atravesada por la Cañada Real de los Serranos en su extremo noroeste. La sierra tiene 1.092 hectáreas de extensión y 12 km de longitud, entre peñascos, cantiles, solanas, umbrías, arenales, barrancos y quebradas. Aunque ya se sabe, no es lo mismo pasearse por un sitio y observarlo , que observarlo y comprenderlo.
Halcón peregrino
Papamoscas gris
Sierra del Serral
Panorámica desde la cumbre del Carche.
Alcaudón común
Pollo volanton de alcaudón
Cernícalo vulgar
Eslizón ibérico
Trithemis kirbyi
Jabalíes
Foto: J. R. Diaz
Un curioso calderón para almacenamiento de agua se sitúa en el entorno de un yacimiento de la Edad del Bronce protegido de los vientos del norte por escarpes rocosos.
Durante la Edad del Bronce se ubicaron tres asentamientos en la Sierra del Serral: el poblado del Calderón, el del Portichuelo y el del Cerro del Castellar.
Fotografía: Atlas de los Mamíferos de Yecla Monte Arabí. Apuntes sobre el gato montés ( Felis silvestris ) en el noroeste de Yecla y zonas limítrofes. En el año 1989 ingresé como socio en ANIDA (Asociación Naturalista para la Investigación y Defensa del Altiplano), en aquellos momentos el conocimiento de los mamíferos carnívoros en Yecla era muy escaso. Fue por aquel entonces cuando empecé a interesarme especialmente por el lince ibérico, además del resto de mamíferos carnívoros que, esquivos y nocturnos, deambulaban por nuestros parajes naturales.
La Sierra del Buey es una alineación montañosa situada entre Yecla y Jumilla, de 16 km de largo, y catalogada como L.I.C. (Lugar de Importancia Comunitaria), formando parte de la Red Natura 2000 como Zona de Especial Conservación (ZEC). El conjunto de la sierra abarca 3.789,94 hectáreas, situándose el punto más elevado en el término de Jumilla (75 % del LIC) con 1087 metros de altitud, y en el término de Yecla en los Morrones, con 936 metros. El LIC alberga 6 tipos de hábitats comunitarios, considerados dos de ellos prioritarios. Entre las especies más conocidas de flora de interés para su conservación figuran la encina, brezo, enebro y la sabina, aves de presa como el búho y águila real, busardo ratonero, lechuza común, halcón, alcotán, etc., reptiles como la víbora hocicuda, mamíferos como la cabra montés, tejón y garduña, etc., además de una interesante colonia de chovas piquirrojas.
El Cuaternario, último período de la era cenozoica, se desarrolla entre los 2,5 millonarios de años antes del presente y la actualidad. A su vez el Cuaternario se divide en dos épocas, el Pleistoceno y el Holoceno, esta última abarca los últimos 12.000 años. El Cuaternario cubre el ciclo reciente de grandes glaciaciones, las "edades del hielo". Cuando el hielo avanza, grandes extensiones de los continentes quedan despobladas, a su vez los períodos glaciares e interglaciares disminuyen o aumentan el nivel del mar. La fauna, en todo caso, se readapta a nuevos climas y ambientes o se extingue.
Tras visitar la Cueva de Bolumini en 2014, haciendo senderismo por Alfafara (Alicante), revisamos notas y apuntes de la cavidad publicadas en internet, llamándonos la atención una pequeña figura esquemática que allí se encontró. Se llama en jerga arqueológica ídolo. Estas figurillas de apariencia misteriosa son ciertamente fascinantes, pueden ser ídolos oculados, antropomorfos, en forma de placa, etc. De simbología probablemente espiritual, el uso generalizado de estas pequeñas figuras se generalizó en la parte meridional de la península ibérica durante el Neolítico final y el Cacolítico, IV y III milenio a. C.
Se ha resuelto favorablemente, con fecha de 27 diciembre de 2018, el procedimiento de declaración de Bien de Interés Cultural, con categoría de Sitio Histórico, a favor de la Sierra del Cuchillo (Yecla). Ciertamente esta sierra y su entorno atesoran diversos valores patrimoniales, al igual que el resto de espacios naturales de Yecla, veamos: geológico, medio ambiental, paisajístico, arqueológico, etnográfico e histórico. Además, todo este entorno B.I.C., de 840 hectáreas, tiene un indudable valor recreativo, pues es usado habitualmente por la ciudadanía como lugar de ocio, en forma de senderismo, ciclismo de montaña, etc.
El paraje del Ardal es una amplia zona endorreica donde se producen esporádicamente estancamientos de agua. La palabra "ardal" no aparece recogida en ninguno de los diccionarios de la lengua española, tanto antiguos como modernos. Sin embargo, para Juan Piqueras Haba, del Departamento de Geografía de la Universidad de Valencia, la inmensa mayoría de partidas con el topónimo ardal-ardales se corresponden con antiguas dehesas o pastizales comunales y a veces también de cultivo. En el Catastro de Ensenada figuraba la "Dehesa del Ardal" entre las 17 que poseía el término de Jumilla. Para Piqueras, lo más probables es que "ardal" derive de sarda, del supuesto latino "exarritare, de sarrire, romper la maleza o bien del sustantivo latino earda, lugar de pasto o dehesa. Se trata por tanto de una palabra polisémica con diversos significados: mata de encina, mata parda, encina pequeña, rebrotes de encina, lugar de pasto, dehesa arbolada, lugar parcialment...
Para nosotros, la parte del universo que sabe que el universo existe, se cerró el año 2025, un buen momento para ajustar la brújula entre el ayer y el mañana. El video refleja el mapa de mis pasos, del instante, del pasado. Sigo hacia delante, sigo en el camino, y que el futuro marque un goteo constante de mañanas. Feliz Año Nuevo 😉😉🍸. Fotos: C. Lara & Maite La elegante lavandera cascadeña, aunque muy ligada a zonas motañosas y torrentes de agua, podemos también observarla alimentándose en estanques de parques y jardines, y en este caso, con un ojo puesto sobre la desacertada colonia de gatos ubicada a escasos metros. Recomponiendo los parámetros de la cámara intenté hacer una captura etérea y minimalista de una lavandera cascadeña. Colirrojo tizón Abibilla, en clave alta
Salimos con la esperanza de encontrar a las viajeras del norte, hay búsquedas que merecen cada minuto de espera. El silencio se rompió, oímos un eco, un trompeteo rítmico sobre la tierra desnuda. De repente, a lo lejos, aparecieron recortadas sobre el horizonte unas siluetas inconfundibles. Reajustamos nuestra posición y un nutrido grupo de elegantes grullas se dejó ver en la distancia. Algunas permanecían inmóviles, otras caminaban, otras permanecían vigilantes, otras desplegaban sus alas y otras alzaban el vuelo de aquí para allá. La vida sigue latiendo con fuerza, año tras año. Corral-Rubio (Albacete), 02 y 11de enero de 2026 Fotos: C. Lara & Maite Tarabilla En enero, con frío, la culebra de escalera (Zamenis scalaris), al ser ectoterma (de sangre fría), reduce su actividad drásticamente y entra en un estado de letargo invernal llamado brumación (similar a la hibernación), refugiándose en madrigueras, bajo rocas o troncos para conservar energía hasta que las temperaturas s...
El área esteparia protegida (ZEPA) está situada en la comarca de los Llanos y tiene una extensión de 25.757 ha. Entre las especies más singulares se encuentran las avutardas, sisones, ortegas, alcaravanes, etc. Las lagunas endorreicas y estacionales presentan, cigüeñuelas, fochas, avocetas, flamencos, aguiluchos, etc. Las principales amenazas sobre estos hábitats son la puesta en regadíos de viñedos y terrenos de secano, la quema de rastrojos, la instalación de tendidos eléctricos, la caza furtiva y el uso desmedido de fitosanitarios y fertilizantes. Se aplica un programa de ayudas, por parte de la Consejería de Agricultura y Medio Ambiente de Castilla-La Macha, a la adopción de prácticas agrícolas compatibles con la conservación del hábitat de las aves esteparias.
Febrero, quizás el mes con peor fama, tiene algunos refranes que lo definen: febrerillo el loco, un día peor que otro y agua de febrero llena el granero. Existe una tradición popular que dice que a febrero se le hizo corto para que acabara cuanto antes. A pesar de que a lo largo del mes se gana algo más de una hora de luz, la inercia térmica del invierno hace que la tierra esté todavía muy fría. Las entradas de frentes nubosos se han acentuado estos días, entre tanto las bellas gangas ibéricas (Pterocles alchata) aguantan el frio, el viento y la lluvia sobre las valiosas Estepas de Yecla. Como la mayoría de las aves esteparias, las gangas está en declive. Teníamos ganas de verlas de nuevo formando esos bandos invernales camuflados en la llanura. Y allí estaban con el arco iris de fondo. Fotos: C. Lara & Maite
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