Piedras que caen, historia que se borra
Hay lugares donde el tiempo no solo pasa, sino que duele . Uno de ellos es la Hoya Hermosa, uno de los parajes más singulares y bellos de Yecla. Allí, la Casa de Ibáñez libra una batalla silenciosa contra el olvido, la desidia y el colapso absoluto. Sus viejas paredes y techumbres, testigos de nuestra historia rural, sufren hoy continuos derrumbes debido al implacable paso de los años. Lo más doloroso de esta pérdida no son solo sus muros. Lo que está a punto de irse a pique definitivamente, ante la impasibilidad de las autoridades, es una joya insustituible de nuestro patrimonio local: su histórico reloj de sol, construido por el maestro Isidro Carpena Lorenzo en el año 1805. Parece ser, atendiendo a la publicacion fechada el 20 de julio de 2024 en la página web del periódico Siete Días Yecla, que "en 2021, se reúnen los dueños del reloj y la parte técnica del Ayuntamiento en esa materia, arquitecto y arqueólogo. La dueña del reloj lo cede gratis al Ayuntamiento y los gastos del...