Griegos en la Península Ibérica
Colonos griegos fundaron Massalia, la actual Marsella (sur de Francia), en torno al año 600 a. C. Poco después, en la península ibérica, estos colonos focenses se asentaron en una pequeña isla o istmo frente a la costa del golfo de Rosas (Gerona), frente a la desembocadura del río Fluviá, creando un puerto comercial. Sobre el 550 a. C. pasaron a tierra firme, creando un segundo asentamiento, llamado Emporión (Ampurias), que significa mercado. La ciudad griega, al tiempo que crecía, entablaba relaciones comerciales con la población indígena a lo largo de la costa norte de la península, a través del intercambio de perfumes, joyas, tejidos, collares, objetos de vidrio y cerámicas por metales, cereales y productos locales.
La influencia griega en la península ibérica se ve reflejada en el arte y simbología de la cultura ibérica. Pusieron nombre a la península: Iberia. Sus productos llegaban a todos los confines, de forma directa o a través de intermediarios. Los habitantes de la península apreciaban la sotisficación de las vasijas y piezas de cerámica griegas. En el año 218 a. C. las legiones romanas desembarcaron en Emporion (ciudad aliada) para combatir al ejército cartaginés. Roma llamó a estas tierras Hispania, iniciándose la historia antigua.
Imágenes: wikipedia.
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