Joyas aladas y amapolas


 ¿Alguna vez has paseado cerca de un río y has visto un destello azul, verde o rojo brillante posado en una rama? No estás viendo hadas, sino a uno de los insectos más fascinantes y elegantes de nuestro planeta: los caballitos del diablo. La mayor parte de su vida transcurre bajo el agua en forma de ninfa, donde son cazadores implacables. Cuando llega el momento de su metamorfosis, trepan por el tallo de una planta, rompen su exoesqueleto y emergen como los seres alados y brillantes que tanto nos gusta fotografiar. Su presencia indica que el agua de ese ecosistema está limpia y bien oxigenada.

A menudo paseamos por las orillas de nuestros ríos y llamamos libélula a cualquier insecto brillante que cruza el agua. Pero el mundo de los odonatos esconde matices fascinantes. Para no confundirlos nunca más, fíjate en su descanso. El caballito del diablo guarda sus alas hacia atrás, paralelas a su cuerpo fino y delicado, dándole un aspecto frágil. La libélula descansa normalmente con las alas totalmente desplegadas, lista para despegar con un vuelo potente, rápido y acrobático que ningún otro insecto puede igualar.


El universo tiene aproximádamente 13.800 millones de años, contiene entre dos billones y 20 billones de galaxias, cada galaxia contiene cientos de miles de millones de estrellas, cada estrella es un reactor nuclear que funciona durante millones o miles de millones de años, y de alguna manera en uno de los planetas más pequeños que orbita en una de esas estrellas comenzó un proceso de química molecular que dio origen a la vida, y lo mas asombroso, creó una especie capaz de mirar el universo y plantearse preguntas. Llegados a este punto, miro hacia lo más pequeño y me hago las mismas preguntas. Todo es tan hermoso y tan extraño. ¿No seremos el producto de una carambola cósmica irrepetble?
En el Antiguo Egipto las amapolas aparecen frecuentemente representadas en motivos artísticos y relieves. Se han encontrado cápsulas de amapola reales y joyas con su forma en tumbas faraónicas, donde se utilizaba como símbolo de juventud eterna y descanso.





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